Preguntas más frecuentes para Boat traffic

¿Perciben los cetáceos a las embarcaciones como una amenaza?

Los cetáceos habitan un mundo de sonidos (utilizan sonidos para encontrar su alimento, comunicarse, navegar) y, aún cuando no sabemos con seguridad cómo perciben a las embarcaciones, es probable que respondan al sonido que proviene ellas –es decir que “oigan” una embarcación que se acerca antes de “verla”.

¿Por qué las embarcaciones colisionan con ballenas y delfines?

Suena obvio, pero esto sucede porque ballenas, delfines y marsopas pasan la mayor parte de su tiempo bajo el agua. Por lo tanto, son difíciles de divisar desde la embarcación, particularmente de noche o cuando las condiciones del mar no son buenas.

¿Por qué ballenas, delfines y marsopas no se corren del camino de una embarcación que se acerca?

Existen múltiples razones por las cuales estos animales no salen del paso de las embarcaciones que se aproximan:

  • Puede que no interpreten como amenaza a una embarcación, particularmente en áreas donde el tráfico de embarcaciones es grande y se han acostumbrado a los ruidos a su alrededor.
  • Puede ser que los animales estén involucrados en actividades más importantes para su supervivencia que alejarse del ruido de una embarcación. Por ejemplo, cuando los animales están focalizados en la captura de presas o socializando, la energía para involucrarse en estos comportamientos puede ser más importante (para el animal) que la de reaccionar a los ruidos a su alrededor.
  • También puede suceder que los animales no escuchen a una embarcación hasta que ya es demasiado tarde. En el caso de los grandes barcos se da un efecto llamado “proa nula”: el ruido de los motores (ubicados en la popa de la embarcación) es bloqueado por la proa. De este modo, la situación del agua en el frente de la embarcación es muy calma y la ballena podría ni siquiera oír a la embarcación hasta que esta ya hubiera pasado.

¿Qué tipo de embarcaciones colisionan con ballenas, delfines y marsopas?

Cualquier embarcación en proximidades de cetáceos es un riesgo y puede colisionar con ellos, incluyendo jet skis, kayaks, veleros, botes con motor y grandes embarcaciones.

¿Qué tipo de lesiones pueden causar los barcos y botes?

Las ballenas, delfines y marsopas que son impactadas por barcos y botes pueden sufrir golpes o cortes.

Se denomina ‘trauma cortante’ a un corte en el cuerpo del animal y suele producirse como resultado del choque de la hélice de una embarcación con un ejemplar. Dependiendo del tamaño de la hélice y la velocidad de la embarcación, esta lesión puede derivar en una serie de cicatrices o incluso llevar a la muerte.

Los traumas contusos ocurren cuando es el casco de la embarcación el que colisiona con el animal, golpeándolo. Esto puede lastimar o matar a un animal, si bien las lesiones que genera, no siempre son evidentes. Este tipo de trauma puede resultar en hemorragias internas o huesos rotos que sólo pueden ser detectados al realizar una necropsia (examen interno posterior a la muerte del animal).

¿Dónde ocurren las colisiones con mayor frecuencia?

Las colisiones pueden ocurrir en cualquier área donde habiten cetáceos y donde el tráfico de embarcaciones sea alto. El riesgo se incrementa en áreas donde hay muchos animales –aun cuando haya pocas embarcaciones– o en áreas donde hay mucho tráfico de embarcaciones –aun cuando haya pocos animales. Los datos disponibles en la actualidad representarían el número mínimo de colisiones que ocurren ya que la mayoría de los incidentes no se reportan, el cuerpo de las ballenas y delfines frecuentemente se pierde en el mar y la mayoría no se recupera para la inspección post mortem necesaria para determinar la causa final de su muerte.

Sabemos que la costa este de EE.UU., California y el Mediterráneo son áreas de preocupación. Los mares que rodean Sri Lanka y Hawai también son problemáticos. Pero esto no significa que no existen otras áreas que puedan ser más riesgosas sino tal vez se trata de que en estas áreas se cuenta con menor cantidad de reportes documentados.

¿Cuál es la importancia de que un cetáceo sea impactado?

Para una embarcación pequeña, colisionar con una gran ballena presenta un alto riesgo tanto para la embarcación como para las personas a bordo.

Hay casos de personas lesionadas, o incluso que han muerto, como resultado de haber caído por la borda, llegando en otros casos a producirse el hundimiento de la embarcación.

En el caso de grandes embarcaciones es poco probable que el animal sobreviva al golpe. Estas colisiones ponen en riesgo la supervivencia de algunas especies. En el caso de la Ballena franca del Atlántico Norte, especie en peligro, las colisiones con botes y barcos dan cuenta de aproximadamente el 50% de las muertes de origen antropogénico.

¿Cuál es la solución?

Las únicas dos soluciones que existen al día de hoy son:

  • Separar a las embarcaciones de los animales. En algunos sitios se han establecido Áreas A Ser Evitadas (ATBAs, según sus siglas en inglés), sugiriendo a barcos y botes rodear estas áreas según la temporada para evitar a las poblaciones de ballenas. También se han establecido Esquemas de Separación del Tráfico (TSSs, por sus siglas en inglés, o rutas para buques) para reducir el solapamiento de embarcaciones y hábitats conocidos de ballenas.
  • Reducir la velocidad. Las investigaciones muestran que las embarcaciones que operan a una velocidad menor (10 nudos o menos) reducen significativamente el riesgo de herir mortalmente a una ballena en caso de una colisión. Reducir la velocidad también puede brindar al animal un tiempo de reacción más alto para alejarse de la embarcación. Esta regla de reducción de velocidad fue implementada en la costa este de Estados Unidos durante la temporada de presencia de Ballenas francas del Atlántico Norte con el fin de reducir el riesgo de colisión con esta especie, la que ya se encuentra amenazada.