Ballena fin

Balaenoptera physalus
Otros nombres: 
  • Ballena boba
  • Rorcual común
  • Ballena de aleta
Longitud máxima: 
  • Macho: 25m
  • Hembra: 27m
  • Al nacer: 6m
Peso máximo: 
  • Macho: Desconocido
  • Hembra: 120.000kg
  • Al nacer: Desconocido
Dieta: 
  • Pequeños invertebrados (eufáusidos y copépodos)
  • Peces (incluyendo lanzones, caballa)
  • Calamares
Estimación poblacional: 
33.000
Categoría UICN: 
EN
Apéndice CITES: 
I
Apéndice CMS: 
I, II
Clasificación: 

La Ballena fin o Ballena de aleta es el segundo animal de mayor tamaño en el mundo, luego de la Ballena azul. Puede bucear hasta profundidades de 230 metros y emitir sonidos de baja frecuencia (infrasonidos) de hasta 188 decibeles. Estos sonidos no son audibles para el ser humano, pero pueden ser detectados por otras Ballenas fin hasta 850 kilómetros de distancia. Una Ballena fin puede ser identificada individualmente por el patrón de coloración en su dorso y por el tamaño y forma de su aleta dorsal. Existen registros de hembras en las que se han encontrado fetos múltiples en gestación, pero es improbable que más de uno pudiera sobrevivir. El ejemplar más longevo registrado fue capturado en Antártida y se calculó que su edad era 111 años.  Se sabe también que ejemplares de Ballena fin pueden aparearse con Ballenas azules y producir descendientes hí­bridos en la primera generación. Actualmente se reconocen tres subespecies de Ballena fin: B. p.  patachonica -Ballena fin pigmea; B. p. physalus -Ballena fin del norte; y B. p. quoyi -Ballena fin del sur.

Morfologí­a: 

Pueden crecer hasta 27 metros de longitud y pesar hasta 120 toneladas. Poseen un cuerpo delgado, capaz de alcanzar velocidades de hasta 37 km/h, con breves trayectos de hasta cerca de 47 km/h. La mitad superior del cuerpo es gris oscuro o parduzco, mientras que la región ventral es blanca. La cabeza presenta una sola "cresta" central y posee marcas asimétricas distintivas: el lado derecho del labio inferior, la cavidad de la boca y las barbas son blancos, mientras que del lado izquierdo estas caracterí­sticas son oscuras. La Ballena fin tiene una aleta dorsal pequeña y falcada y su aleta caudal posee extremos levemente cóncavos, la que raramente eleva fuera del agua.

Comportamiento: 

Esta especie se alimenta de zooplancton (incluyendo kril) y peces de cardumen tomando grandes cantidades de agua de la cual luego filtran sus presas, expulsando el agua hacia afuera por medio de sus barbas, logrando así­ que sus presas queden atrapadas dentro de su boca. Cuando una Ballena de aleta se alimenta, frecuentemente gira de costado con su lado derecho hacia abajo, en esta posición la coloración más clara de su cabeza la vuelve menos visible para sus presas. Esta especie se desplaza generalmente sola o en pares y raramente salta o realiza comportamientos de espionaje. Su tamaño excepcionalmente grande, el patrón de coloración asimétrico de su cabeza y su pequeña aleta dorsal, son probablemente las caracterí­sticas que mejor la identifican. Su rango de distribución no se encuentra bien estudiado pero se sabe que habitan principalmente hábitats pelágicos en ambos hemisferios. Se considera a la mayorí­a de las poblaciones como probablemente migratorias, si bien se conocen varias poblaciones residentes en el Golfo de California, el este del Mar de China y en el Mediterráneo.

Distribución: 

Las Ballenas fin, siendo mucho más rápidas que muchas otras especies de ballena, no fueron cazadas a gran escala hasta que se desarrollaron los barcos balleneros más rápidos y el arpón explosivo como parte de la industria ballenera comercial. Antes de eso, era una de las especies de cetáceos más abundante en los océanos. Las prácticas de cacerí­a redujeron seriamente las poblaciones. Actualmente sólo Groenlandia realiza pequeñas cacerí­as de "subsistencia aborigen". Japón e Islandia han reiniciado la cacerí­a de esta especie y se proponen aumentar sus capturas en un futuro próximo. En el verano de 2009 Islandia capturó 125 Ballenas de aleta. Las amenazas para esta especie incluyen el enmallamiento en redes de pesca, la colisión con embarcaciones (son las ballenas más comúnmente colisionadas en todo el mundo), la cacerí­a comercial, la cacerí­a aborigen y el cambio climático, incluyendo la contaminación sonora y quí­mica. La Ballena fin es clasificada como En Peligro por UICN (2008).

Mapa de la distribución: