Delfí­n común de pico largo

Delphinus capensis
Otros nombres: 
  • Delfí­n común de rostro largo
Longitud máxima: 
  • Macho: 2,50m
  • Hembra: 2,20m
  • Al nacer: 1,00m
Peso máximo: 
  • Macho: 235kg
  • Hembra: Desconocido
  • Al nacer: Desconocido
Dieta: 
  • Peces de cardumen (anchoí­tas, sardinas, etc)
  • Calamares
Estimación poblacional: 
Desconocido
Categoría UICN: 
DD
Apéndice CITES: 
II
Apéndice CMS: 
No incluido
Clasificación: 

Es difí­cil distinguir esta especie del más ampliamente distribuido Delfí­n común de pico corto. Es también muy acrobática y puede ser vista nadando en la proa y estela de las embarcaciones en grandes números. Pequeños grupos de 10-30 individuos se congregan y pueden forman manadas de cientos o miles de ejemplares. Una revisión del taxón Delphinus llevada a cabo por el Comité Cientí­fico de la Comisión Ballenera Internacional (CBI) en 2009, así como también diversas publicaciones científicas, han concluido que los Delfines comunes de pico largo y pico corto probablemente deberí­an ser tratados como una misma unidad taxonómica que muestra una variación considerable a través de su amplio rango de distribución. (Para estos y algunos otros cetáceos, el concepto de especie no funciona muy bien y las implicancias de lo que esto signifique en términos de conservación, necesitará una cuidadosa consideración).

Morfologí­a: 

Ambas especies de Delfines comunes son delgadas, con un pico largo, distintivo y una aleta dorsal alta. La diferencia más notable, como sugiere el nombre, es el pico, que en el Delfí­n común de pico largo puede representar hasta el 10% de la longitud total de su cuerpo. El Delfí­n común de pico largo en general presenta una apariencia más elegante y, aunque ambas especies tienen un patrón entrecruzado en los flancos (formando un patrón de reloj de arena horizontal más claro), en la especie de pico largo este patrón es menos notorio y más apagado en coloración. En contraste con la aleta dorsal del Delfí­n común de pico corto, la mancha blanca es inexistente o mí­nima en el de pico largo. Además, en lugar de tener un parche alrededor del ojo, presenta una franja que va desde el pico hasta el ojo. Los Delfines comunes de pico largo son ligeramente más grandes que los de pico corto y los machos de pico largo son ligeramente más grandes que las hembras. Los Delfines comunes de pico largo también son, posiblemente, los que poseen la mayor cantidad de dientes de todos los delfí­nidos con 47 a 67 dientes filosos y puntiagudos en cada fila de sus maxilares.

Comportamiento: 

Los Delfines comunes de pico largo son altamente gregarios y se los ve frecuentemente marsopeando en la superficie, saltando y jugando en la proa de las embarcaciones. A su vez vocalizan mucho y pueden ser escuchados cuando están sobre la superficie del agua. Se pueden encontrar Delfines comunes de pico corto y de pico largo viviendo juntos en aguas cercanas a la costa. Sin embargo, los de pico largo parecerí­an preferir aguas más cálidas y someras y, en general, vivir más cerca de la costa, mientras que las de pico corto prefieren aguas oceánicas. Ambas especies se alimentan de una gran variedad de peces de cardumen y calamares y se los encuentra en grandes manadas, las cuales algunas veces consisten de cientos a miles de individuos.

Distribución: 

El Delfí­n común de pico largo vive en aguas templadas y tropicales, incluyendo África occidental y Latinoamérica (desde Venezuela hasta Argentina), a lo largo de la costa sur de California hasta México y en sectores de la costa de Perú, Madagascar, Sudáfrica, Japón y Corea. El Delfí­n común de pico largo tiene una distribución en parches pero generalmente se encuentra dentro de los 180km de la costa. Clasificada por UICN como Datos Insuficientes, la especie está ampliamente distribuida y sus números poblacionales podrí­an estar alrededor de los cientos de miles de ejemplares. Grandes números fueron capturados en redes de pesca agalleras frente a las costas de California, la pesca del atún en el Pací­fico tropical oriental y en capturas directas en pesquerí­as costeras en Sudamérica, pero se desconoce a ciencia cierta cuántos animales fueron afectados, haciendo de esta manera muy difí­cil valorar los impactos sobre la especie.

Mapa de la distribución: