Delfín de Nueva Zelandia (Delfín de Héctor y Delfín de Maui)

Cephalorhynchus hectori
Otros nombres: 
  • Delfí­n de Héctor
Longitud máxima: 
  • Macho: 1,46m
  • Hembra: 1,63m
  • Al nacer: 0,60m
Peso máximo: 
  • Macho: Desconocido
  • Hembra: 57kg
  • Al nacer: Desconocido
Dieta: 
  • Peces
  • Calamares
Estimación poblacional: 
7.381
Categoría UICN: 
EN (subpoblación de la Isla Norte CR)
Apéndice CITES: 
II
Apéndice CMS: 
No incluido
Clasificación: 

Endémico de Nueva Zelandia, presenta una de los rangos de distribución más restringidos de todos los cetáceos, el Delfí­n de Héctor ha sido bien estudiado y es el delfí­n mejor conocido del género Cephalorhynchus. Actualmente se encuentran reconocidas dos subespecies: (1) C. h. hectori, conocida como Delfí­n de Héctor, que se encuentra en las aguas de la Isla Sur en tres poblaciones genéticamente distintas, que totalizan apróx. 7.270 individuos, y (2) C. h. maui, algunas veces llamado Delfí­n de Maui, totalizando 111 ejemplares apróx., que es encontrado en las aguas de la Isla Norte, siendo en la actualidad uno de los cetáceos más amenazados en el mundo.

Morfologí­a: 

El Delfí­n de Hector es también una de las especies más pequeñas de delfines y posee un cuerpo compacto y robusto. Posee una cabeza cónica, sin pico con un hocico chato. Una de sus caracterí­sticas más distintivas y reconocibles es su aleta dorsal que tiene una base ancha con una punta redondeada y un extremo posterior convexo (semejante a la oreja de "Mickey Mouse"). Las aletas pectorales son redondeadas como así también la aleta caudal, que posee una hendidura media con puntas ligeramente redondeadas. El Delfí­n de Hector posee un patrón de coloración marcadamente contrastante y complejo. El cuerpo es mayoritariamente gris con una aleta dorsal negra y una máscara negra triangular que se continúa hacia los laterales de la cara y se extiende hasta las aletas pectorales, que también son negras, y puede continuar como una banda hacia atrás del animal como lí­mite entre entre el gris de los flancos laterales y el vientre blanco. También presenta una banda negra entre que se extiende desde el espiráculo hacia cada ojo, mientras que el área desde el respiradero hacia el hocico es gris pálido. La garganta y el pecho son blancos, al igual que la región ventral donde dos bandas blancas se extienden hacia los lados. En los machos de la subespecie C. h. hectori hay una mancha gris en forma de corazón alrededor de la hendidura genital. Más allá del tamaño, siendo el Delfí­n de Maui levemente más grande, en este momento no existen otras diferencias morfológicas entre ambas subespecies. No existen especies similares compartiendo la misma distribución por lo que la identificación del Delfí­n de Héctor es muy fácil.

Comportamiento: 

Los delfines de Héctor son bastante gregarios y activos. Conocidos por desarrollar comportamientos de "espionaje", saltos y golpes de aleta caudal, nadan ávidamente en la proa de las embarcaciones y pueden mostrarse también curiosos alrededor de botes de desplazamiento lento o detenidos. Con frecuencia se los encuentra en grupos de 2 a 8 individuos, aunque ocasionalmente son vistos en agregaciones de hasta 50 animales. Se alimenta sobre una variedad de especies de pequeños peces y calamares, y son encontrados en aguas costeras poco profundas de menos de 100m de profundidad y a no más de 16km de costa. En el verano prefieren congregarse en aguas costeras y turbias mientras que en los meses de invierno se encuentran más ampliamente distribuidos.

Distribución: 

En años recientes, dos áreas protegidas se han establecido en las aguas de Nueva Zelandia con la intención de promover la conservación de los Delfines de Héctor. Sin embargo, mucho de su rango de distribución durante los meses de invierno se encuentra, en realidad, fuera de dichas áreas y la efectividad de las mismas se encuentra comprometida debido a la pesca con redes de enmalle comercial y recreativa. El enmallamiento accidental en redes agalleras y pesquerí­as de arrastre son la mayor grande amenaza para los Delfines de Héctor. Cuando las causas de muerte son conocidas, más del 60% son atribuidas al bycatch. Otras amenazas incluyen la contaminación, el disturbio humano, enfermedades y la degradación del hábitat. Debido a una continua y constante disminución en los números poblacionales -74% en 3 generaciones- UICN clasifica a esta especie dentro de su categorí­a En Peligro.

Mapa de la distribución: