Zifio de Perrin

Mesoplodon perrini
Otros nombres: 
  • Delfí­n picudo de Perrin
Longitud máxima: 
  • Macho: 3,90m
  • Hembra: 4,40m
  • Al nacer: Desconocido
Peso máximo: 
  • Macho: Desconocido
  • Hembra: Desconocido
  • Al nacer: Desconocido
Dieta: 
  • Calamares
Estimación poblacional: 
Desconocido
Categoría UICN: 
DD
Apéndice CITES: 
II
Apéndice CMS: 
No incluido
Clasificación: 

El Zifio de Perrin, como la mayorí­a de los delfines picudos, es virtualmente desconocido. Fue descripto en base a varios individuos varados, previamente identificados como Zifios de Héctor, que estudios genéticos subsecuentes en 2005, demostraron que se trataban de una especie diferente. La única información existente para esta especie proviene de 5 varamientos y de dos posibles avistamientos en el mar.

Morfologí­a: 

El Zifio de Perrin tiene un cuerpo pequeño y robusto con un marcado pedúnculo caudal. Posee una cabeza pequeña, un melón en forma de pequeña protuberancia y un rostro corto. Su aleta dorsal también pequeña, es triangular y está ubicada en la región posterior del dorso del animal. El macho adulto tiene un único par de dientes triangulares en la punta de la mandí­bula, que se extienden levemente sobre el maxilar superior. El cuerpo presenta una coloración gris oscuro en el dorso que se desvanece hacia el blanco en el vientre. Sólo los machos adultos serí­an fácilmente identificables en el mar por sus caracterí­sticas externas.

Comportamiento: 

Con sólo dos avistamientos no confirmados del Zifio de Perrin, existe muy poca información sobre su comportamiento en la naturaleza. Se presume que su comportamiento es similar al de otros delfines picudos y las cicatrices que presentan hacen suponer competencia entre machos por apareamientos. Existe evidencia de que esta especie preferirí­a aguas profundas (de más de 1.000 m) y estudios de contenido estomacal de animales varados indican una dieta a base principalmente de calamares.

Distribución: 

Todos los registros de varamientos han ocurrido alrededor de la zona sur y central de California, sugiriendo que la especie serí­a endémica de dicha zona del Pací­fico. Es probable que esta especie sufra las mismas amenazas que enfrentan otros delfines picudos, que incluyen la contaminación sonora, el bycatch, la basura oceánica y el cambio climático. El número poblacional mundial es desconocido y se encuentra clasificado por UICN como Datos Insuficientes.

Mapa de la distribución: