Cacería de ballenas en Noruega

Noruega caza Ballenas minke bajo una “Objeción” a la moratoria de la CBI a la cacería comercial de ballenas. A pesar de la caída en las ventas, los subsidios del gobierno continúan manteniendo un pequeño número de pescadores cazando en el verano. Noruega ha peleado agresivamente para retener su derecho a cazar ballenas a pesar de ser innecesario, no rentable e incuestionablemente cruel.

Cacería de ballenas en la actualidad

En 2011 los balleneros noruegos mataron, según se reportó, 528 Ballenas minke de una cuota de 1.286. Unos 19 botes pesqueros –utilizados en la cacería de ballenas– tomaron parte en la cacería de 2011, 14 menos de los 33 de 2001.

En 2010 los balleneros noruegos capturaron sólo 468 ballenas (36%) de su auto-asignada cuota de 1.286. Este fue el número más bajo de animales matados por Noruega en diez años.

Historia Reciente

Previo a la decisión de prohibir la cacería comercial de ballenas, Noruega mató aproximadamente 2.000 Ballenas minke por año y más del 51% de los productos de esas matanzas fue exportado a Japón. La cacería de Ballenas minke en Noruega es realizada por pescadores, la vasta mayoría de los cuales participa de operaciones pesqueras fuera de la temporada de cacería de ballenas.

El tamaño de las embarcaciones varía de 4,5 a25m (50 a80 pies). En los últimos años las cuotas se han incrementado de 425 en 1996 a1.286 en 2010 –la cuota 2011 fue también de 1286. Sin embargo, la captura real ha caído muy por debajo de dichas cuotas logrando completarse sólo en 2001.

En 1982, cuando la CBI adoptó la moratoria a la cacería comercial de ballenas, Noruega fue uno de los pocos gobiernos que presentaron una Objeción ala decisión. Cuando la prohibición de la cacería comercial de ballenas entró en vigor en 1986, Noruega inicialmente realizó una cacería científica de Ballenas minke a pequeña escala y en 1993 anunció que retomaría la cacería comercial de ballenas bajo su Objeción.

La cuota 2011 también estableció un límite de 65 para el número de ballenas que podrían matarse en el área alrededor de Svalbard; sin embargo, los balleneros completaron dicha cuota a comienzos de la temporada y el 17 de junio, la Ministro de Asuntos Pesqueros y Costeros, Lisbeth Berg-Hansen, anunció que se levantaría el límite de 65 y que los balleneros podrían cazar tantas ballenas como pudieran en el área Svalbard, hasta un límite de 260 animales, que es el remanente que queda para la cuota del área para el período 2011-2014.

Ventas de carne de ballenas

La Norges Råfisklag(la Organización Noruegade Ventas de los Pescadores) organiza y arregla las ventas de Ballenas minke que son desembarcadas a lo largo de la costa desde Nordmøre hasta Finnmark. La Organización tiene un sistema de servicios bien desarrollado y ofrece a los pescadores y compradores un número de servicios directamente relacionados con el comercio, ventas y pagos. No todos los balleneros optan por entrar al sistema de corretaje Råfisklaget. Algunas de las compañías balleneras más grandes con embarcaciones propias venden por sí mismas la carne de ballenas, manejando el Råfisklaget cerca del 80% de toda la carne de Ballena minke desembarcada en Noruega. Las ventas en el mercado interno de carne de ballena continúan languideciendo y el mayor mercado exportador potencial, Japón, permanece mayormente cerrado para los productos noruegos.

Los precios a los consumidores de la carne de ballena en Noruega varían de acuerdo a la calidad/tipo de carne ofrecida (es decir, bifes versus trozos para guiso) y también de acuerdo a la compañía que ofrece el producto. En 2005, por ejemplo, la compañía Myklebust Tradingofreció paquetes de carne de ballena a 90kr/kg y trozos de ballena para guiso a 70kr/kg. En 2011, Myklebust vendió paquetes de 5kg de bife de ballena a 550 kroner. Asimismo la carne de ballena se encuentra frecuentemente disponible en restaurantes, especialmente en el norte. Los aperitivos de carne de ballena tales como carpaccio pueden costar 150kr mientras que las entradas tales como bife de ballena marinado y bife de ballena con salsa cuesta unos 275 kroner.

Mercadeo

Hacia 2000, el consumo de carne de ballena en Noruega había caído hasta cerca de 25kg/per capita por año. En respuesta, el Instituto de Investigaciones Pesqueras (Fisheries Research Institute) de Noruega encargó un focus group sobre las percepciones en relación a la carne de ballena como producto alimenticio en Noruega. Este estudio halló que la carne de ballena tenía una imagen de “tiempos pasados” y era considerada como un producto exclusivo más que como un alimento comúnmente consumido. Los participantes del focus group en gran parte sostuvieron que no consumían carne de ballena regularmente, que la carne de ballena era vista como más cara que otras carnes y que era considerada como una comida “política” debido a los temas relacionados con la cacería de ballenas. El autor del estudio concluyó que “la carne de ballena necesitaba una nueva imagen” y que deberían hacerse esfuerzos para mejorar el packaging y difundir información sobre cómo preparar el producto en formas más modernas.

En 2005, la compañía Karsten Ellingsenlanzó varios productos nuevos basados en carne de ballena, el principal de los cuales era la Lofotburger. La hamburguesa, 50% Ballena minke y 50% cerdo, salió a la venta en docenas de supermercados en todo Noruega. La compañía también ofrece jamón de ballena y pastrami. Ulf Ellingsen, vocero de la compañía, fue claro con respecto a la motivación detrás de la hamburguesa de ballena: “Esperamos que este producto dé en el clavo y que una nueva generación abra sus ojos a la carne de ballena”.

Sin embargo, estos esfuerzos de Ellingsen parecen haber fracasado. En marzo de 2008, Ulf Ellingsen anunció que la compañía estaba considerando recortar las ventas de carne de ballena, dado que estaba haciendo más dinero de la acuicultura de salmón que de la cacería de ballenas y estaba teniendo dificultades para liberar mano de obra para procesar los productos de ballena. Comola compañía Ellingsencaptura cerca del 30% de la carne de ballena cada año esto podría tener un efecto dramático enla industria. Porsu parte otro comprador de carne de ballena,la compañía Hopen Fiske& Sild de Vagan, Noruega, declaró la bancarrota en octubre de 2008.

El Norges Rafisklaget cobra a los balleneros 30 ore y a los compradores 50 ore por cada kilo de carne de ballena que es vendida en distritos que caen dentro del área de manejo del Rafisklaget para realizar una campaña de relaciones públicas para alentar a los consumidores a comprar carne de ballena. El proyecto diseñó un sitio web puesto orientado solamente a la promoción de la carne de ballena y ofrece numerosas sugerencias de recetas (véase www.hvalbiff.no). Sumado a esto, en los últimos veranos, el programa contrató dos personas para llevar carne de ballena “a la ruta” en el denominado ballena-móvil. El tour recorrió más de 40 pueblos y ciudades en Noruega ofreciendo muestras gratis de carne de ballena e ideas para recetas. Hacia el verano de 2009, sin embargo, se decidió que el enfoque sólo-ballenas no estaba funcionando y el ballena-móvil se transformó en el “Ballena y Salmón”-móvil.

Comercio en productos de ballena

Cuando la prohibición de la CBI de la cacería comercial de ballenas entró en vigor en 1986, Noruega originalmente acordó detener el comercio de productos de ballena, a pesar del hecho de que mantiene una Reserva a la inclusión de las ballenas en el Apéndice I de CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres). Según un reporte del Concejo Noruego de Exportación de Pescado y Mariscos (Norwegian Seafood Export Council), la incapacidad de las compañías de cacería de ballenas noruegas para exportar productos de ballena a Japón le costó a estas compañías pérdidas de hasta cerca de 9,8 millones de kroner noruegos (aprox. US$1,12 millones) entre 1993 (cuando Noruega retomó las capturas comerciales) y 2001.

En 2001, el gobierno noruego decidió reiniciar las exportaciones de carne y blubber a Japón, a pesar de las prohibiciones de CBI y CITES. Para cuando el gobierno noruego rescindió la prohibición de las exportaciones, se reportó en la prensa que hasta 600 toneladas de blubber de ballena se almacenaron en freezers en el norte de Noruega. Aunque las exportaciones de blubber eran ansiosamente esperadas por los balleneros, la transacción se atascó luego de que las pruebas realizadas confirmaran niveles elevados de toxinas tales como dioxinas y PCBs.

Hacia marzo de 2001, la Organización de Seguridad Alimentaria noruega Mattilsynet (Norwegian Food Safety Organization) comenzó a alertar sobre la necesidad de un consumo limitado de blubber de ballena, y para 2003 el grupo recomendó a las embarazadas y mujeres lactantes que evitaran la carne de ballena así como también el blubber. Estas advertencias de salud fueron reiteradas en mayo de 2009.

Las exportaciones actualmente representan el único medio viable de obtener grandes ganancias de la carne y blubber para la industria ballenera noruega. El blubber en particular ha sido un problema grande y costoso para esta industria. En 2002, el gobierno noruego gastó 4 millones de kroner para destruir 700 toneladas de blubber que permanecían almacenados congeladas; eventualmente surgió a la luz que la mayor parte del blubber había sido usado como comida para mascotas. Los ciudadanos islandeses importaron ocho toneladas de carne y blubber de Ballena minke de una compañía ballenera noruega, propiedad de Ole Mindor Myklebust, en julio de 2002 y 17 toneladas más en octubre de 2002. La carne de ballena noruega congelada inicialmente se vendió bien, ya que se vendía al bajo precio de 993kronur islandés por kilo, por debajo del costo de la carne vacuna.

Sin embargo, en 2003 se descubrió que la carne de ballena noruega contenía niveles mucho más elevados de mercurio que las Ballenas minke capturadas en la cacería “científica” de Islandia. Como resultado de esta investigación sobre los niveles de toxinas en la carne de ballena (tanto islandesa como noruega), la oficina del Director General de Salud Pública de Islandia (Icelandic Surgeon General) emitió una advertencia para las mujeres embarazadas y madres lactantes para que restrinjan su ingesta de carne de ballena debido a las preocupaciones por los altos niveles de mercurio. Una recomendación de la Autoridad de Seguridad Alimentaria (Food Safety Authority) noruega también recomienda que las embarazadas y las mujeres que amamantan eviten completamente la carne y blubber de ballena.

Aunque se exportó un cargamento de 5 toneladas de carne de ballena a Japón en 2008, que se liberó para la venta en febrero de 2009, dicha carne no fue vendida debido a contaminación bacterial y altos niveles de ácido láctico. En enero de 2009, 4.320 toneladas de carne de ballena fueron confiscadas por Mattilsynet; la carne ha estado almacenada en las instalaciones para producción de alimento para mascotas Vom og Hundemat en Trøgstad, Noruega. Las reservas fueron descubiertas cuando Mattilsynet recibió un pedido para otorgar una licencia de exportación de 720 kilos de carne de ballena para consumo humano en Islas Feroe. La carne de ballena provenía del establecimiento de procesamiento de ballena Lofothval y era de las cacerías de 2007 y 2008.

Noruega también importó varios cargamentos pequeños de aceite de ballena proveniente de Islandia en los últimos años.

Subsidios/ apoyo

En 2009 WDCS, junto con WWF, encargó un estudio independiente sobre los aspectos económicos de la industria de cacería de ballenas noruega, que ha recibido millones de dólares en subsidios del gobierno en años recientes para apoyar su desarrollo. El gobierno ha ofrecido subsidios para combustible (via exención de impuestos), almacenamiento y/o destrucción de blubbler de ballena, para el cual no hay mercado interno, y el apoyo a la investigación y mercadeo para la cacería de ballena. El reporte concluyó que:

Noruega gastó US$10,5 millones para cubrir los costos de un programa de inspección desde 1993 hasta 2006, cuando fue abandonado debido a las pérdidas que estaba causando a los balleneros del país. El gobierno ha gastado más de US$4,9 millones desde 1992 en información al público, relaciones públicas, y campañas de cabildeo para cosechar apoyo para sus industrias de cacería de ballena y cacería de focas. Los subsidios del gobierno para la industria de la cacería de ballenas han igualado casi la mitad del valor bruto de todos los desembarcos de carne de ballenas hecho por intermedio de Rafisklaget, la Organización de ventas de los pescadores noruegos. Dos entidades estatales noruegas, Fiskerifond y Innovasjon Norge, han otorgado fondos para el desarrollo dela industria. Lofothval, una compañía ballenera establecida en 2006, recibió dos subsidios de 100.000kr cada uno en 2007 y 2008 de Innovasjon Norge, una compañía nacionalizada que busca promover el desarrollo industrial local. Fiskerifond también dio un pequeño subsidio a Myklebust Trading, una compañía de procesamiento de carne de ballena, “para desarrollar lazos de mercadeo para la carne de Ballena minke”. Fiskerifond es un mecanismo de búsqueda de fondos de la industria que responde al Ministerio de Pesca noruego.

¿Está en crisis la cacería de ballenas noruega?

En abril de 2010, representantes de la industria pesquera noruega solicitaron al Ministro de Pesca que incremente los subsidios a la industria ballenera allí debido a que continuaban teniendo dificultades para vender carne de ballena. Según reportes de prensa, sin embargo, el Ministro fue menos que receptivo a esta idea, afirmando que quedaba en manos de los balleneros y de los compradores de carne de ballena el desarrollar su propio esquema de mercadeo para la carne de ballena. El jefe de la Asociación de Pescadores del condado Nordland, Steiner Jonassen, sostuvo que temía que la industria de cacería de ballenas “caerá lenta pero seguramente en desuso” si no se promueve un incremento en las ventas tanto mediante el mercadeo como la exportación.

Aunque se solicitaron licencias para la cacería de ballenas para dos botes más en 2011 que en 2010, según el servicio de noticias noruego NRK, la industria de cacería de ballenas está en crisis “total”. El jefe de la Asociación de Cazadores de Ballena minke noruega (Norwegian Minke Whalers Association), Bjørn Hugo Bendiksen, solicitó ayuda al gobierno con el mercadeo de carne de ballena a los supermercados. Bendiksen fue citado diciendo que las ventas de carne de ballena y los problemas de mercadeo son duros y los compradores tradicionales de carne de ballena concuerdan. Aage Eriksen, un comprador de pescado de Vågan, quien ha comprado carne de ballena por años, dijo en abril de 2011 que “Cada año el Concejo discute si debemos o no comprar carne de ballena. La razón por la cual lo hemos discutido es que tenemos problemas para colocar la carne en las góndolas de los supermercados”.

 

Termina la temporada 2011 de cacería de ballena en Noruega

La temporada 2011 de cacería de ballenas en Noruega cerró el 21 de agosto con un total de 528 Ballenas minke reportadas muertas, mientras que en 2010 habían sido 468. Aún cuando esta cifra todavía cae muy por debajo de la cuota para 2011, que fue establecida en 1.286 ballenas, habría que retroceder hasta 2008 para encontrar una temporada de cacería en la cual se mataran más de 500 ballenas. Lo que es preocupante para el gobierno noruego es que sólo 19 embarcaciones formaron parte de la cacería, una caída notable con respecto a las 33 que participaban hace sólo 10 años, habiendo declarado el Directorado de Pesca de Noruega (Norway's Directorate of Fisheries) que el sector necesita reclutar nuevos miembros si ha de sobrevivir.