Cautiverio

Entendemos por qué la gente ama a los delfines y por qué muchos quieren verlos de cerca. Pero mantener ballenas y delfines en tanques para nuestro “entretenimiento” no es correcto. ¿Por qué? Sacarlos de sus hábitats y grupos familiares para ser utilizados en la industria mundial del cautiverio es habitualmente un proceso brutal y representa una amenaza para sus poblaciones. En cautiverio viven vidas más cortas y les es imposible cubrir los más de 150km que pueden recorrer por día en la naturaleza. WDCS trabaja para construir un mundo en el cual las ballenas y los delfines ya no sean sujetos a la crueldad del cautiverio y es por esto que necesitamos tu aporte para ayudarlos.

En general los delfines son animales muy inteligentes que quieren y necesitan vivir en grupos sociales. Con frecuencia los ejemplares en cautiverio, habrán sido separados de sus familias – usualmente en cacerías crueles- siendo alguno de ellos  muy jóvenes.

En la naturaleza, los delfines pueden nadar más de 150km, realizando diferentes actividades (interactuando con otros ejemplares, buscando su alimento, etc.). En cautiverio tienen muy poco espacio y no pueden comportarse naturalmente. Un tanque de hormigón nunca puede remplazar su hábitat, el océano.

El estrés mental, emocional y físico que un delfín sufre en cautiverio puede debilitar su sistema inmune dejándolo propenso a enfermedades. Si bien los delfines en cautiverio son mantenidos libres de predadores, contaminación y otras amenazas, mueren mucho antes de lo que lo harían en libertad. La tasa de muerte de crías de delfines también es mucho más alta en cautiverio.

En lugar de realizar su comportamiento natural, los delfines cautivos son entrenados para realizar trucos, día tras día, recibiendo comida como recompensa. Cuando no están actuando, habitualmente son mantenidos en tanques mucho más pequeños que las piscinas de show. Confinar juntos animales que no congenian puede tener como resultado estrés y agresión sin escape posible.

La captura de delfines es brutal. Se toma como objetivo a grupos completos y la mayoría de sus individuos son matados o lastimados. Sólo se llevan a los juveniles y a los más aptos. Ellos  son las generaciones futuras de estas poblaciones ya vulnerables y su pérdida implica un gran impacto negativo en la dinámica de grupo.

No tenemos derecho a mantener estas criaturas increíbles en cautiverio. Los shows de delfines cautivos no fomentan educación ni conservación; el estrés y comportamientos perturbadores son habituales entre los delfines exhibidos en delfinarios. El cautiverio sólo se trata de hacer dinero.

Hay muchas oportunidades fantásticas de ver ballenas y delfines en la naturaleza con un operador de avistamiento responsable. Necesitamos tu aporte para ayudarnos a terminar con el cautiverio y mantener a los cetáceos en la naturaleza.