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Japan is leaving the Whaling Commission to start commercial whaling – and it is a big deal

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No EU-Japan trade agreement unless Japan stops whaling!

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La temporada de cacerías dirigidas de delfines ha comenzado en Japón. El 7 de septiembre unos 20-25 Delfines calderones fueron dirigidos hacia la cala donde los matan de Taiji.

La cacería continuará hasta la próxima primavera con límites de captura determinados por el gobierno central y reglamentados por permisos emitidos por el gobernador de la prefectura de Wakayama. Dadas las crecientes tensiones en Taiji, la policía de Wakayama ha establecido una estación temporal cerca de la cala cerrada con redes, mientras que la Guardia Costera ha enviado oficiales a monitorear las cacerías. De acuerdo con reportes de noticias, 3 Delfines calderones fueron tomados para la industria del cautiverio y el resto fue matado el día siguiente, 8 de septiembre.

Las cacerías dirigidas de delfines y marsopas, también conocidas erróneamente como ‘pesquerías dirigidas’ son llevadas a cabo cada año desde septiembre a abril, en el pueblo costero de Taiji. El pueblo de Futo también tiene una cuota asignada de delfines y marsopas, que no ha utilizado desde 2004. Durante estas cacerías, los animales son rodeados con botes a motor en aguas abiertas y luego acorralados hacia aguas menos profundas donde son atrapados con redes, ocultados tras lonas y luego matados o trasladados vivos para ser vendidos a la industria del cautiverio. Cada aspecto de estas cacerías es extremadamente cruel, desde que son dirigidos desde mar abierto (lo que puede separar madres y crías u otros grupos familiares) hasta su confinamiento en una ensenada cerrada con redes donde delfines y marsopas son matados y destazados. Más recientemente el premiado documental The Cove ha creado conciencia sobre este tema en todo el mundo.

Matados por su carne o como una forma de ‘control de plagas’ cuando los cetáceos se consideran competencia de las pesquerías locales, con frecuencia estos animales son mantenidos cautivos varios días antes de matarlos utilizando métodos que no cumplen con los mínimos estándares internacionales de bienestar animal. El año pasado se mataron cerca de 1000 delfines en las cacerías dirigidas. En 2010 se mataron 1276.